DEL OTRO LADO DEL MIEDO



Las Vegas, Nevada (junio 2014)

En junio de 2014 me fui a Las Vegas con parte de mi equipo de ventas de la empresa que representaba. Unas muy merecidas vacaciones luego de un trabajo bien hecho. De paso aprovechamos y celebramos mi cumpleaños. Una de nuestras compañeras hizo un excelente trabajo planificando nuestras actividades, la verdad es que SE BOTÓ. ¡Gracias Katiana!




Dentro de las actividades había una parada obligatoria, teníamos que visitar El Gran Cañón.

Al llegar al lugar mis amigas quisieron pararse cerca del borde para tomarnos una foto y allí se me complicó la cosa. Fue la primera vez en mi vida que me sentía totalmente vulnerable, fuera de control y muerta de miedo. Gracias a Dios, mis amigas me ayudaron, me levantaron (sí, porque del piso no me quería levantar) y hasta me sirvieron de apoyo para tomarnos una mega foto como si nada estuviese pasando.



Luego de allí fuimos al Skywalk, otra historia que contar. El Skywalk es una estructura tipo puente con el piso en cristal que se encuentra a más de 1,300 metros sobre el vacío de una de las áreas del cañón. Al llegar allí por poco muero. La sensación más horrible aun; vértigos, miedo, incertidumbre y vergüenza ya que yo era la líder del grupo y estaba fuera de toda cualidad de liderazgo en ese momento. Literalmente fui empujada por todo el puente hasta tomarnos la foto y salir.

Skywalk, Gran Cañón (junio 2014)

Ese día me marcó para siempre. No quería volver a pasar por una experiencia similar. Quería llegar a un lugar hermoso y poder disfrutármelo al máximo como otras personas lo hacían. Desde allí entendí que el problema no era El Gran Cañón sino mi percepción de él. Había algo en mi que me hacía reaccionar de esa manera, nada cómoda para serte honesta. Así que comencé a trabajar conmigo, a entender porque me daba tanto miedo, ¿que lo causó? y posibles alternativas para superarlo.


Un año más tarde conocí de la programación neurolingüística que no es otra cosa que el estudio del lenguaje verbal y no verbal y como éste influye en nuestro comportamiento. Comencé en el curso corto que ofrece el profesor Melvin Ruíz y luego me matriculé en la certificación. ¡Qué mucho aprendí!


Una de las clases se enfocaba en fobias, el profesor pidió voluntarios y como ya él sabía que yo le tenía pánico a las alturas, me preguntó si quería hacerlo y le dije que sí. Una breve y muy poderosa sesión de preguntas y respuestas combinada con un corto patrón de terapia me hizo entender porqué yo me sentía así.


Cuando tenia 8-9 años más o menos mis papás estaban construyendo la casa en la que viven actualmente y yo (niña curiosa al fin) me fui a jugar con mi prima justamente en el área de la construcción. Uno de los “juguetes” que usamos fue una escalera de metal que encontramos por allí. El juego consistía en que cada una le sujetaría la escalera a la otra para subirla hasta el final. Le tocó el turno de mi prima para sostenerme la escalera y todo fue muy divertido. Luego, me tocó a mi resistir con la escalera para que mi prima llegara hasta el final. Mi prima era más grande que yo y con el peso de la escalera se me hizo imposible sostenerla por mucho tiempo así que tanto mi prima como la escalera cayeron sobre mi.


Recordar este episodio me hizo mucho sentido. Desde ese momento yo evitaba estar en lugares altos para no caer o ser la causa de que otro cayera. Después de estar más consciente de lo que pasaba en mi, entendí que sobreviví al incidente, que solo fue una experiencia de aprendizaje para ser más precavida y que realmente quería disfrutar de las alturas.

Cueva del Indio - Arecibo, Puerto Rico (2017)

Honestamente no pensé que ese ejercicio fuera tan efectivo hasta que un día fui con mi familia a la Cueva del Indio en Arecibo, en Puerto Rico y mi hermana me vio parada justo al borde de una piedra alta y aunque no recuerdo sus palabras exactas, recuerdo su reacción de sorpresa porque me vio allí bien tranquila. En ese momento yo caí en cuenta y dije: "Wow! ¡Funcionó!”


Para mí eso no fue suficiente así que decidí retarme a un nivel mayor. Decidí saltar en paracaídas. Sí, en paracaídas. En enero de 2018, me fui con una amiga y ambas nos lanzamos.


¡Qué gran experiencia! ¡Una de las mejores de mi vida!



Esto fue lo que me encontré del otro lado del miedo.


Arecibo, Puerto Rico (2018)

Sentir la brisa en mi piel y ser testigo de un hermoso paisaje me hizo comprender todo lo que nos espera del otro lado del miedo. Experiencias de las cuales me hubiese privado sino me hubiese lanzado.


Te cuento esto porque tal vez tu miedo no se llama alturas, tu miedo tal vez se llama depresión, miedo a emprender, miedo al que dirán, miedo a fracasar e incluso miedo a tener éxito. Puede llamarse miedo a estar sol@, miedo a compartir tu mensaje y hablar en público y así podría seguir mencionando lo que probablemente le temes en este momento, sin embargo, más allá del miedo nos esperan nuestros más bellos y memorables recuerdos cargados de OPORTUNIDADES ILIMITADAS.


Te comparto un breve vídeo en el cual te muestro mi NEUROAVENTURA, aventura que me abrió paso a un año lleno de claridad de visión, grandes oportunidades y una base sólida en la cual construir un imperio para ti y para mi.



¡2019! Este es el año de la VICTORIA. ¡Créelo!

Con amor y mis mejores deseos para ti,






#Miedos #Sueños #Logros #Resultados #ProgramaciónNeurolinguística #Paracaídas #SkyDive #PuertoRico #Blog #Blogger #NeuroAventuras #KeilaNavarro #AmaTuVida #Proposito #Enfoque #Resultados






contactame

'

© 2020 KN GROUP LLC. Todos los derechos reservados. Diseño de página web por Marcos Fernández de Musa Digital.

  • Facebook - Keila Navarro
  • Instagram - Keila Navarro
  • Twitter - Keila Navarro
  • YouTube - Keila Navarro
  • LinkedIn - Keila Navarro